Cada uno reacciona de manera distinta a las situaciones de estrés.

La manera en que cada uno responde a la pandemia del COVID-19 puede depender de sus antecedentes, el apoyo social de familiares y amigos, su situación financiera, sus antecedentes emocionales y de salud, la comunidad en la que vive y muchos otros factores, pero los cambios que pueden suceder debido a la pandemia del COVID-19 pueden afectarnos a todos.
Los seres humanos cuentan con recursos personales para protegerse de las adversidades y, como estrategia de adaptación, involucran pensamientos, emociones y acciones para acomodarse a situaciones nuevas, sean agradables o amenazantes. Si son situaciones que implican sufrimiento o adversidad, la mente genera temores que determinan ciertos comportamientos de control, protección o evasión. En situación de pandemia como la actual, se conjugan tres componentes que generan mucha preocupación: la amenaza a la vida, el cambio de las rutinas cotidianas y la incertidumbre, y surgen sentimientos de vulnerabilidad y ansiedad, que pueden venir acompañados de manifestaciones fisiológicas como aceleración del corazón, inquietud, aumento de la respiración, alteración del sueño, del apetito, entre otras.
Y ante esto se deben generar estrategias para controlar estos sentimientos.
Si no se crean estas estrategias se puede ver amenazada la salud mental. Si se permite la invasión del temor, no se acepta con entereza las medidas tomadas, se lamenta continuamente de las cosas que se querían hacer y no se pudieron, si no se logra tomar un control activo de esta nueva realidad, el cuerpo y el cerebro estarán continuamente frente a un estrés tóxico, que puede provocar, con el transcurso de las semanas, depresión o ansiedad.
Cuide su salud emocional. El hecho de cuidar de su salud emocional lo ayudará a pensar con claridad y reaccionar ante la necesidad urgente de protegerse y proteger a su familia.
Apliquemos la REGLA DEL OCHO: 8 horas de sueño, 8 horas de trabajo y 8 horas de actividades placenteras.
Y con los hijos:
• Recuérdele que esta situación es TRANSITORIA.
• Que la medida de suspensión de clases también es transitoria y conversen positivamente sobre su regreso a clases.
• Trate de organizarse para poder dedicarle el tiempo necesario en su aprendizaje en casa, y que durante el acompañamiento para estudiar, tome una actitud de apoyo, recuerde que usted no es su maestro y ellos ante la presencia de los padres pueden sentirlo como una presión que los condiciona en su rendimiento.
• Busque un espacio de la casa lo suficientemente tranquilo y libre de distractores para cuando estudie, esto puede afectar su atención y rendimiento.
• Promueva tiempo para el juego libre, deporte, movimiento corporal en función del espacio físico con el que se cuente.
• Trate de generar diferencias entre los horarios y rutinas de un día de semana de los del fin de semana.

 

Merce Saturno

Mg. en Neuropsicología y Educación.

@mercesaturnoeduc

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